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Revista argentina de cirugía

versión On-line ISSN 2250-639X

Rev. argent. cir. vol.105 no.2 Cap. Fed. dic. 2013

 

DISCURSOS

Elogio al Dr. Alberto E. Laurence

 

Juan Pekolj

En mi carácter de Secretario General de la Academia Argentina de Cirugía, y de acuerdo a como el estatuto y la tradición lo indican, voy a honrar a uno de nuestros Miembros distinguidos que ya no está entre nosotros.
La Comisión Directiva en forma unánime eligió al Dr. Alberto Ernesto Laurence ("Tito" para muchos de los presentes) como el miembro a elogiar, lo cual significa alabar sus virtudes y ofrecer el testimonio de sus buenas prendas y sus méritos.
Quiero remarcar que esta modalidad de reconocimiento no es algo simplemente estatutario, sino que entendemos que reconocer y enaltecer a aquellos miembros destacados de una institución es fundamental para la vitalidad de la misma. ¡Honrar a quienes nos precedieron!
En la actualidad la juventud busca ejemplos a quienes aferrarse y que mejor que mostrar el accionar, sentir y vivir de un Académico ejemplar como el Dr. Laurence.
Desarrollar este elogio implicó estudiar la vida del Dr. Laurence, para lo cual fue imprescindible acceder a información personal y profesional. Por ello quiero agradecer a su esposa Beba y a su hija Gloria, quienes me abrieron su casa y en cálidas conversaciones me contaron anécdotas y aportaron iconografía e información personal. Poder estar en su escritorio, me permitió entender su sentir y su vivir. En el pude apreciar muchos de sus logros, trofeos y reconocimientos.
También agradezco a los Doctores Eduardo Donelly, Enrique Beveraggi, Fernando Bonadeo, Claudio Iribarren, Vicente Gutiérrez, Alfredo Martínez Marull, Leonardo Mc Lean, y Margarita Telenta por haberme aportado información, testimonios, vivencias y anécdotas con el homenajeado.
Si tuviera que poner un nombre a este elogio, sería "96 años vitales". Así fue que nació en la Ciudad de Buenos Aires el 17 de julio de 1915, y falleció en la misma ciudad el 16 de enero de 2012.
En cuanto a su presencia, la descripción que realizó del homenajeado el Dr. Ángel Bracco, en oportunidad del discurso de recepción a la Academia Nacional de Medicina nos permite imaginarlo en figura. Dijo el Dr. Bracco: "Su porte, su sobria elegancia, su comportamiento y su profundo conocimiento del idioma inglés, hacen pensar en un Sir, …. "1
En cuanto a sus intereses, el Académico Dr. Martí en el prólogo del libro Capítulos del pasado médico argentino, dijo acerca del elogiado "Además de consumado cirujano, el Dr. Laurence es un verdadero humanista, interesado en los temas del hombre y de la profesión médica."2
Simplemente con fines organizativos y entendiendo la interrelación cronológica entre ellos, dividiré en tres aspectos este elogio. Ellos son: 1) Aspectos personales y familiares; 2) Aspectos profesionales, laborales y académicos y 3) Su legado.

1) Aspectos personales y familiares
En 1904 llega a Argentina Hector Ernest Laurence, proveniente de Cheltenham (Inglaterra) odontólogo de profesión. Su objetivo era realizar un practicantado junto al Dr. Small, inglés también. El Dr. Small era padre de cuatro hijas. Una de ellas fue Dora Catalina, madre del homenajeado, a quien Hector conoció en sus concurrencias al consultorio. Dora falleció como consecuencia de una glomerulonefritis, cuando Tito tenía 5 años de edad. Este hecho fue uno de los que marcó en forma importante la existencia del homenajeado. Fue Mabel Louise (Coco) su hermana cinco años mayor quien hizo de madre sustituta y lo apoyo en los momentos difíciles que debió lidiar, como fue la muerte de su madre, el viaje a Inglaterra, el nuevo casamiento de su padre y la llegada de su hermanastro. Es por ello que eligió una foto con su hermana como portada de su publicación "Tito. Análisis de una infancia".; donde relata todo lo que vivió durante esa etapa de la vida (Figura 1)3.


Portada del libro donde describe su infancia. Con su hermana Coco.

Sus estudios primarios los realizó en el St. George's College de Quilmes, donde en régimen de pupilo pudo hacer una vida comunitaria entre chicos de su edad, en un ambiente espléndido con desarrollo de gran afinidad por los deportes. Fue un estudiante tímido. Se sentía orgulloso de la educación británica que recibió y que lo marcó de por vida.
Sus estudios secundarios los desarrolló en el Colegio Nacional Domingo Faustino Sarmiento. Allí experimentó una situación muy desagradable al desarrollar tartamudez lo que llevo a retraerse, a no distinguirse a pesar de ser estudioso. Esta situación según lo describe el mismo, destruyó en él toda esperanza de superación académica en la pubertad. Nunca supo si se debió a un trauma de la infancia, o al hecho de cambios bruscos en el ambiente en que se movía o en el uso del castellano por el inglés. Para superar este contratiempo tuvo clases de oratoria e impostación de la voz, lo que le permitió superar su dificultad y convertirse en excelente orador y dando un ejemplo de superación como se lo ve en la Figura 2 dando una conferencia en Brasil.


El Dr. Laurence desplegando sus habilidades de orador en Brasil.

En 1943 se casó con Marta Oucinde (Beba) iniciando lo que el denominó "la vida con compañía" con su alma gemela. Fue su compañera incondicional de viajes, pero fundamentalmente su compañera de la vida. Tuvieron dos hijos, Gloria y Alex, que le dieron 8 nietos y 10 bisnietos y ello explica que sus reuniones familiares siempre fueron multitudinarias (Figura 3).


Tito y Beba con algunos de sus descendientes en una reunión familiar.

Su longevidad le permitió disfrutar de sus sentimientos y de sus descendientes, protagonizando el poco frecuente fenómeno de bisabuelo que convive y disfruta de sus bisnietos.
Con respecto a su carácter sus amigos, conocidos y discípulos lo refieren como poseedor de un gran humor aunque irónico. Se mostraba como retraído y muy independiente. Era muy sensible, y a decir del Dr. Iribarren era ácido por fuera, cálido y tierno por dentro.
Sus características personales principales eran: correcto, austero, metódico y con una innata tendencia a escribir, que la demostró en forma potenciada luego de su retiro. Nunca le gustó ostentar. Era "cabalero " y por ello, por ejemplo, no cambiaba su calzado para jugar golf porque decía que le traía suerte.
Ayudó mucho a su longevidad, y por ello decía: " ... ni sal , ni azúcar , ni grasas en las comidas".
Fue un gran deportista. El golf fue uno de sus deportes más practicados. Su padre fue quien se lo inculcó. Llegó a tener 2 de hándicap y esa afinidad con el deporte lo llevó además a ser Presidente del Mar del Plata Golf Club. Ganó múltiples trofeos los que actualmente están exhibidos en su casa. Fue además un motivo para compartir con su familia, siendo Beba su gran compañera así como Alex, Gloría y algunos de sus nietos.
Pero el golf también lo llevó a vivir una de sus peores experiencias personales según lo refiere el mismo en su libro Recuerdos de un Cirujano. En 1988 estaba jugando al golf con Beba en Mar del Plata. En el hoyo 5 Beba se adelanta al tee de damas a unos 20 metros delante de la salida de Tito. El pegó un muy mal drive con el taco del palo, y la pelota fue a dar en plena cara de Beba. La situación fue muy compleja y debieron trasladarla de urgencia a Buenos Aires con fractura de malar derecho y piso de la órbita para una intervención quirúrgica de urgencia. Previo a la cirugía ella pide ser confesada por un sacerdote. Concluida la confesión este sale y se entrevista con el Dr. Laurence quien le pregunta como la encontró. El sacerdote respondió espontáneamente sin conocer detalles del accidente: "es una buena mujer ¡ya perdonó al animal que la lastimó!4.

2) Aspectos profesionales, laborales y académicos.
Estudió medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, donde se recibió de médico en 1941. Realizó su practicantado en el Hospital Ramos Mejía de Capital Federal, y reconoce al Dr. Carlos Casco como una figura muy importante en el desarrollo de su afinidad por la cirugía. Ingresa al Hospital Británico de Buenos Aires como interno en uno de los tres servicios de Cirugía General que existían allí. En 1943 el Dr. Jorge Mulcahy lo invita a ingresar a su Servicio de Cirugía General en dicho Hospital. El Dr. Laurence reconoce en sus escritos, al Dr. Mulcahy cirujano irlandés muy hábil y muy amigo de los hermanos Finochietto como uno de los principales cirujanos que influyó en su formación.
Otros hechos que consideró de suma importancia en su formación fueron las sesiones quirúrgicas de los hermanos Finochietto, su primer viaje a EE. UU., y a su compañero de trabajo Manuel Guitarte que a través de una competencia sana, lo indujo a introducirse en las actividades académicas.
En su estadía en el Hospital Británico de Buenos Aires, fue quién aportó el interés por lo Académico a la institución y se involucró activamente en el desarrollo de las residencias médica en ese hospital.
En 1945 realiza su primer viaje a EE. UU. con el fin de visitar centros y cirujanos de referencia. Así visita la Lahey Clinic en New England, la Mayo Clinic en Rochester y la Cleveland Clinic en Ohio. Conoció y se relacionó con renombrados cirujanos como Lahey, Cattel, Charles Mayo (h), Turnbull, Crile, con quienes compartió experiencias de cirugía general y coloproctología.
En Minneapolis se relaciona con el Dr. Peters referente en flebología. Esta experiencia intensa lo llevó en su regreso a Argentina, a desarrollar la flebología como especialidad que en ese momento estaba poco considerada como tal. Logra así posicionarse muy rápidamente como referente es ese tema y escribe su primer libro de flebología, hecho que lo hizo trascender los fronteras de nuestro país. Según me comentara el Dr. Vicente Gutiérrez, el Dr. Laurence eligió esa especialidad para rápidamente destacarse y diferenciarse entre la gran cantidad de Cirujanos que había en ese momento y así acceder a una posición reconocida. Sin dudas con esta estrategia, cumplió su objetivo.
Después de varios viajes a EE. UU., considera que el actuar quirúrgico en ese país está muy ligado y dependiente de los desarrollos tecnológicos, y decide viajar al Reino Unido al considerar que era más accesible y práctica la cirugía de allí. Así en 1952 visita el Hospital St. Marks en Londres, centro de referencia en coloproctología y allí se relacionó con Miles, Morgan, Lloyd Davis, Dukes, Morson. De regreso al país trabaja intensamente para que la coloproctología se establezca como una real especialidad y por ello fue el artífice y creador del Servicio de Coloproctología en su hospital. Demostrando una vez más ser pionero en el desarrollo de superespecialidades quirúrgicas.
Fue Jefe del Servicio de Cirugía General y del Servicio de Coloproctología en el Hospital Británico de Buenos Aires entre 1964 y 1981. Fueron los integrantes del Servicio de Cirugía General los Dres. NiccBilfeldt, Jorge Ortíz, Jorge Mc Lean, Eduardo Donelly, Claudio Iribarren, Roberto Cerutti y Roberto Cappi. Posteriormente para el desarrollo del Servicio de coloproctología invita originalmente a los Dres. Donelly e Iribarren a dedicarse a dicha especialidad. Respecto a su accionar como cirujano, admiró siempre a los cirujanos con formación académica como los Dres. Brea y Santas. Fue un verdadero autodidacta y a decir del Dr. Vicente Gutiérrez, sin ser científico, encaró la cirugía como científico.
Como cirujano fue muy cuidadoso con lo que operaba y publicaba. Técnicamente era muy prolijo, con excelentes resultados y honestidad en los números que presentaba. Así como tuvo momentos difíciles, tuvo un momento muy amargo en su accionar profesional. La muerte intraoperatoria de un paciente que estaba operando de várices por un accidente anestesiológico ("muerte azul") lo destruyó anímicamente y según referencias de Beba estuvo enfermo más de un mes.
Fue Presidente de múltiples Sociedades Científicas como la Sociedad Argentina de Proctología, Sociedad Argentina de Gastroenterología, Asociación Latinoamericana de Proctología, Academia Argentina de Cirugía, Asociación Argentina de Cirugía, International Society of University Colon &Rectal Surgeons. Para él fue de sumo orgullo además haber sido Presidente del Mar del Plata Golf Club.
En cuanto a Membresías, fue Académico Emérito de la Academia Nacional de Medicina, Miembro Honorario de la Academia Argentina de Cirugía, Miembro Honorario de la Asociación Argentina de Cirugía, Honorary Member of the Royal College of Surgeons of England (Figura 4), Overseas Member de la Royal Society of Medicine, y Miembro Honorario de las Sociedades de Cirugía de Brasil, Uruguay, Chile y Perú. Dando un ejemplo de grandeza, renunció en vida a su sitial de número de la Academia Nacional de Medicina para dar lugar a alguien más joven y capaz. Había cumplido 90 años.


El Dr. Laurence recibiendo su diploma de Honorary Member of the Royal College of Surgeons of England, de manos de su amigo Ian Todd.

Dentro de otros reconocimientos que recibió fue profesor Honorario de la UBA, Maestro de la Medicina Argentina, Cirujano Maestro (AAC), Cirujano Maestro de la Coloproctología Argentina, Médico Ilustre (AMA), Benefactor de la Humanidad denominado por el Reino de Marruecos (2010).
Con respecto a su actividad en nuestra Academia Argentina de Cirugía, fue un gran promotor y defensor de la misma. La definía como un placer de vivir con personas selectas y excepcionales. En su discurso inaugural de Presidente dijo: "Entre los mayores desafíos de la medicina argentina se encuentra el de ingresar y actuar en esta Academia, que obliga al permanente diálogo científico con los colegas en un clima de amistad y amable convivencia, compatible con la controversia y la competencia."5
Fue un promotor y asiduo asistente a la "Sacristía". Así le llamaban a la reunión de Académicos ilustres, que se realizaba luego de las Sesiones científicas en algún café de la zona (inicialmente fue el Café Petit París), donde discutían temas acompañados de alguna bebida espirituosa. La designación de "Sacristía", era por estar al lado del "Templo" que era la Academia Argentina de Cirugía.

3) Su legado
Benjamin Franklin dijo "Para trascender en la vida hay que hacer cosas dignas de ser escritas o escribir cosas dignas de ser leídas". Considero que el Dr. Laurence hizo las dos.
Dejando de lado la instauración de la flebología y coloproctología como superespecialidades, los múltiples aportes en la actividad asistencial para los cirujanos, el legado indiscutible del Dr. Laurence fueron sus publicaciones.
Sus tres libros de cirugía Várices de miembros inferiores (1949), Cáncer de recto y colon sigmoides (1967) , y Enfermedad diverticular del colon (1979) compartieron las mismas características: minuciosa información y conceptos aún vigentes en la actualidad, con detalles técnicos precisos acompañados de una iconografía de elevada calidad 11-14. Sus portadas se observan en la Figura 5.


Sus libros relacionados con Cirugía

Tuvo además publicaciones de historia, así como libros y folletos de reflexión. Dejó en ellos plasmados conceptos que son de suma ayuda tanto para cirujanos jóvenes como para cirujanos próximos a retirarse. Como dato interesante un 75% de sus libros y folletos los publicó una vez retirado de la actividad asistencial 2,3,4,6-10.
Fue un gran defensor del cirujano, y se ocupó y preocupó mucho del retiro del cirujano y de su situación con los pagadores de servicios.
Refiriéndose a la Cirugía en su discurso al asumir la Presidencia de esta Academia dijo: "Señores es que la cirugía, en su doble aspecto técnico e intelectual no es trabajo, es un sublime estado de ánimo..."5
Reflexiona diciendo que para ser cirujano, se debe tener una mente positiva con entusiasmo y optimismo para el accionar. Recomienda que se debe estar en buen estado físico, y reconoce que su vida no está exenta de tristeza y frustraciones. Habla de una actividad con adrenalina dependencia6.
Cuando se refiere a un buen cirujano pone como primera condición que debe ser una buena persona. Que debe tener rapidez en su accionar, elegancia en las maniobras. Debe contar con autoridad y capacidad, lo que le otorgan el poder que le permite ordenar los esfuerzos y orquestación desde un principio5, 6.
Pero si hay algo en lo que reflexionó, habló y publicó, fue en todo lo relacionado con el retiro del cirujano. Así en una conferencia que dió en esta Academia en 1982 y que fue aplaudido al finalizar por todos los asistentes de pie (situación nunca presenciada en un medio tan rígido y formal) dijo: ". Si bien nuestro hipotético Jefe de Servicio puede encontrarse en excelentes condiciones para continuar su tarea, es posible que haga solo eso y falte el impulso y la sana renovación de ideas tan indispensables para mantener la llama del fuego sagrado encendida". En otro párrafo de la misma presentación dijo: " Acepto entonces que es justa y necesaria la caducidad de los líderes por razones de edad.." 15,16,17.
Al momento de retirase de su Servicio de Cirugía del Hospital Británico, tuvo el gesto de escribir de puño y letra, una carta de agradecimiento en forma personal a cada uno de los integrantes de dicho Servicio.
Reconoce que en esta etapa de terminar un ciclo, no es lo mismo el retiro del cirujano, o lo que hace un cirujano cuando se retira.
Cuando se refiere al retiro reconoce una estrategia a emplear y que consta de cuatro pasos: la decisión, las consecuencias, el método y el consuelo. Remarca que la decisión es personal, donde poco pueden hacer los consejos de amigos y familiares. Subraya que las consecuencias inmediatas son económicas al ser un desempleado, y anímicas por el cambio rotundo de tipo de vida. En el método engloba la planificación y estrategia de informar a los pacientes y la derivación de los mismos a otro colega. Reflexiona que el consuelo de esta etapa es la mayor disponibilidad de tiempo libre y la posibilidad de desarrollar nuevas actividades15,16.
Describe que cuando el cirujano se retira, tiene una sensación de recreo inmerecido, reconoce una nueva riqueza que es el tiempo libre y nota la ausencia de apuros que lo martirizaban.
Recomienda iniciar una segunda actividad compatible con la edad, sin alejarse de la Medicina. Sugiere vehiculizar la energía en actividades como la lectura, escritura, el arte, vida rural y deportes. Finalmente reconoce el calor del hogar, como un lugar para disfrutar.
Se refiere a los hogares fuera del hogar, y expresa… " Nuestra querida Academia Argentina de Cirugía constituye una agradable distracción, que mantiene a la vez un vivo interés en lo que ha sido el afán de toda la vida."15,16
Siempre fue muy crítico e inquieto con su accionar por ello en una presentación realizada en esta Academia expresó "... Aunque considero haber hecho una vida variada, con interés dominante en la medicina y secundario en los placeres intelectuales y el deporte, he tenido siempre mucha curiosidad por saber que hubiera sido de mí, si hubiera seguido otras profesiones o actividades alternativas. Pareciera que no basta una sola vida."15


Fotografias de tres momentos en la vida del Dr. Laurence: su infancia, su plenitud en la vida personal y científica, y en su retiro alejado.

Vivió lúcido hasta sus últimos momentos. Cuenta Beba, que un día para mantener una conversación con él, ella criticó el accionar de su padre cuando Tito era pequeño, como el nuevo casamiento o el enviarlo a estudiar como pupilo. El la miró y con total espontaneidad le contestó: "Beba… a pesar de todo eso ,tan malo no salí no?
"
En uno de sus últimos días recibió la visita de su cardiólogo, con quien Beba conversó para interiorizarse de la situación crítica real. Ella para estimularlo le dijo: "Tito el Dr. dijo que todo está bien. Podemos disfrutar y programar un viaje a Londres y visitar a tus amigos." Él una vez más dando evidencia de su lucidez, la miró le contestó "¡Beba….. no te olvides que soy médico!"
Para finalizar emplearé palabras del Dr. Mc Lean, quién al hacer un homenaje en la Academia Nacional de Medicina al comunicar su fallecimiento dijo: " Acompañado siempre y en todo momento por sus seres queridos, Alberto Laurence fallece a los 96 años con la paz que siempre lo acompaño, el 16 de enero, dejándonos un ejemplo de vida, de un amigo sincero y cabal, de un científico serio, de un maestro de la cirugía argentina."18 Yo me permito agregar ¡y de un maestro de la vida! Sin dudas ¡96 años vitales!. Muchas gracias.

Referencias Bibliográficas

1. Boletines de la Academia Nacional de Medicina 1990, vol. 68        [ Links ]

2. Laurence A. Capítulos del pasado médico argentino. 2010        [ Links ]

3. Laurence A., Tito Análisis de una infancia. Editorial Summa 2002.         [ Links ]

4. Laurence A., Recuerdos de un cirujano. Ediciones Pasco 2003.         [ Links ]

5. Laurence A., Discurso del Señor Presidente entrante. Rev. Argent. Cirug.1978, 35, 1:15-17         [ Links ]

6. Laurence A., Máximas y mínimas. Editorial Sinopsis. 2000        [ Links ]

7. Laurence A., Máximas y mínimas II 2004.         [ Links ]

8. Laurence A., El alma del cirujano. Editorial Dunken. 2000        [ Links ]

9. Laurence A., Viva mejor su vejez. Editorial Dunken 2008        [ Links ]

10. Laurence A., La longevidad. Pensamientos sobre el tema. Editorial Dunken. 2006        [ Links ]

11. Laurence A. Várices del miembro inferior. Editorial El Ateneo. 1949.         [ Links ]

12. Laurence A., Relato: Tratamiento quirúrgico del cancer de colon sigmoideo y del recto. Rev Argent. Cirug Número extraordinario 1966.         [ Links ]

13. Laurence A., Murray A., Cáncer de recto y colon sigmoides Editorial Panamericana 1967        [ Links ]

14. Laurence A., Donnelly E., Enfermedad diverticular del colon. Talleres gráficos Columbia 1979        [ Links ]

15. Laurence A., El retiro del Cirujano. Rev. Argent. Cirug. 1992, 62 :171-174.         [ Links ]

16. Laurence A., ¿Qué hace el cirujano cuando se retira? Rev. Argent. Cirug. 2000, 78 :226-227.         [ Links ]

17. Bracco A., Laurence A., Babini D., Simposio: Temores, Angustias y satisfacciones del cirujano en ejercicio. Rev. Argent. Cirug. 1996; 70: 77-85.         [ Links ]

18. Mc Lean L., Boletín Academia Nacional de Medicina Sesión Privada Especial 29 de marzo de 2012.         [ Links ]

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